Las teclas del piano Steinway: Bernardo Domínguez Cereceres

Estas teclas están hechas de madera de Bavarian Spruce y ha sido así desde 1950 cuando se tomó la decisión de no seguir usando el marfil de los cuernos de elefante. Los martillos por supuesto son elaborados en las mismísimas fábricas Steinway and Sons con fieltro y madera usando una prensa para forzar al fieltro a adquirir el espesor adecuado y luego ensamblando los martillos en el mecanismo del teclado.

Bernardo Domínguez Cereceres nos indica que cada tecla es puesta a prueba durante un largo período de tiempo una vez todo el piano ha sido ensamblado, la discrepancia de cada una se mide luego de este proceso, cada cuerda debe sonar de la misma forma, es por ello que acorde a las necesidades, los martillos se perforan con una aguja triple hasta conseguir el sonido perfecto, aquí destaca no un componente mecánico e inanimado de los pianos Steinway sino el factor humano.

Otro de los importantes agregados signaturas en los pianos Steinway son las pequeñas bases con forma de semi círculos que se ubican debajo de las teclas. Bernardo Domínguez Cereceres nos dice que esta peculiar forma fue diseñada para que en el momento en que la tecla deja de ser presionada, ésta vuelva inmediatamente a su posición original. A esto se le conoce como mecanismo de acción acelerada.

Walter “Wally” Boot es sin duda el alma de la fábrica Steinway and Sons en New York, ningún piano sale de la tienda sin antes haber pasado por sus manos y así ha sido desde hace 47 años.

 

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