SHEILA TETRUASHVILI: » LA ÚLTIMA CENA POR LEONARDO DA VINCI»

Es considerada como la pintura más famosa de los últimos tiempos para la religión católica y para el resto de la sociedad por cuan valor histórico tiene, en ella se representa la imagen de Jesucristo junto a los doce discípulos antes de que fuera traicionado y crucificado. Sheila Tetruashvili  expone que en esta obra Leonardo Da Vinci rompe con el esquema tradicional de realizar su arte con una técnica denominada “al seco.” En su descripción se observa que primeramente fue ubicado en la cocina de un centro religioso dominico de “Santa Maria delle Grazie”  lugar donde se encuentran la gran mayoría de las pinturas más representativas de la religión católica, en donde funciona hoy en día como lugar de exposición para diversos turistas y espectadores que deseen conocer su enriquecida historia.

En diversas investigaciones y teorías por importantes historiadores se ha puesto en manifiesto que en la obra de la ultima cena, quien figura como el apóstol Juan al lado derecho de Jesucristo no es realmente el sino una mujer a la que no se conoce su información religiosa, de hecho esta revelación fue expuesta en la información aportada en el conocido “Código Da Vinci”.

Sheila Tetruashvili   también da a conocer que en la pared donde se encontraba tan apreciado arte, fue escenario de diversos hechos históricos entre los que se destaca la época de Revolución Francesa en la que los ejércitos y tropas del entonces gobernador Napoleón, realizaban prácticas de tiros y adoctrinamiento militar y durante la segunda guerra mundial, el conflicto bélico deterioro el comedor de aquel refectorio dominico, en donde la pintura estuvo abandonada por varios años.

Para muchos artistas esta pintura es reconocida como “la obra que habla” ya que la creación de cada una de los discípulo permiten transmitir realismo y ayuda a comprender el significado de la vida en una reunión familiar sagrada para incrementar la fe cristiana, reconocida en todas las edades de la historia, es importante destacar que la pintura tiene interesantes marcaciones de Milán, lugar donde fue creado. En esta importante ciudad se encuentra la conocida  iglesia gótica y la figura del homenajeado rey “Víctor Manuel” creaciones que la convierten en  un lugar autentico para poder ir a conocer y a aprender.

Está pintura es muy conmemorativa en épocas de semana santa, específicamente en el conocido “Jueves santo de la ultima cena” tiene una antigüedad aproximada de quinientos años. Dentro del contexto teológico se relata que Jesucristo decide compartir con sus seguidores el pan y el vino que simbolizarían su cuerpo y sangre que iba a ser derramada para la salvación del mundo, en el que manifiesta que uno de sus discípulos lo iba a traicionar, sin ningún duda Da Vinci con la creación de esta pintura obtuvo el título del “El máximo hombre del renacimiento.”

 

Sheila Tetruashvili expone que posteriormente esta obra de arte fue copiada aproximadamente un siglo después, en la que no solo se elaboró en pintura, sino también en cerámica, mármol, terracota en la que ha permitido que haya adquirido gran fama, convirtiéndose inicialmente en uno de los cuadros más famosos de toda Europa, los colores utilizados en la obra original fueron realmente emblemáticos, Opacos como se caracterizaba en la época.

En los detalles del cuadro se observa por parte de muchos historiadores la túnica que vestía Jesucristo, contenida en color rojo y azul en la que se observa una esmeralda que traducido a un lenguaje cristiano es un símbolo portador de la paz, cuyo accesorio era muy representativo en la línea del tiempo del renacimiento. La composición de la piedra expuesta en la pintura también aporta conocimiento en relación a la tribu de Leví que traduce el significado de ser “Un objeto único que permite tener “acceso al servicio del sacerdocio”.