HABLEMOS DEL ACTIVO CORRIENTE

El activo corriente, es el activo de una empresa que puede hacerse líquido, es decir, que puede convertirse en dinero en menos de doce meses.

Pedro José Rojas chirinos, nos da a conocer que el activo corriente también se conoce con el nombre de activo circulante o líquido, siendo este sumamente necesario para realizar las actividades del día a día de la empresa.

En otras palabras, se conoce como corriente porque es un tipo de activo que se encuentra en continuo movimiento, por lo que, puede venderse, utilizarse, convertirse en dinero líquido o entregarse como pago sin demasiada dificultad.

Observando de ésta manera, que nos encontramos hablando de un activo que se hace efectivo a corto plazo, mientras que su compañero, el activo no corriente, suele hacerse efectivo en un periodo superior a un año.

Ahora bien, es importante tomar en cuenta la clasificación del activo corriente, en donde se da a conocer que el mismo, se encuentra conformado según los siguientes criterios:

  • Existencias.
  • Activos no corrientes mantenidos para la venta.
  • Deudores comerciales y otras cuentas por cobrar.
  • Tesorería (cajas y bancos)
  • Inversiones financieras a corto plazo.
  • Periodificaciones a corto plazo.

Por otro lado, es importante tomar en consideración la manera en la cual se logra el financiamiento de dicho activo corriente, el cual se hace a través del fondo de maniobra que es la parte del activo corriente que se financia con el pasivo no corriente, o lo que es lo mismo, los activos líquidos que se financian con recursos a largo plazo.

Por lo que, hemos de tomar en consideración que el fondo de maniobra es el excedente que resulta de los activos corrientes de la empresa y que suele calcularse de dos maneras.

La primera de ellas, en donde se presenta la siguiente formula:

 

ACTIVO CORRIENTE – PASIVO CORRIENTE

 

La segunda de ellas, conformando la siguiente formula:

 

(PATRIMONIO NETO + PASIVO NO CORRIENTE) – ACTIVO NO CORRIENTE

 

En función de esto, podemos apreciar de manera clara, que para el buen funcionamiento diario de la empresa el activo corriente debe ser mayor que el pasivo corriente, es decir, que los recursos de los que disponemos deben ser mayores que las deudas a corto plazo, para de este modo poder hacerlas frente.

En este mismo sentido, es importante que tomemos en consideración que, que en el caso de que sea el pasivo corriente mayor que el activo corriente, entonces estaríamos frente a una situación peligrosa dado que tendríamos más deudas a corto plazo que recursos para poder pagarlas.

Por otro lado, en situación de que el activo corriente sea igual que el pasivo corriente, entonces nos encontraríamos ante un punto de equilibrio en el que la liquidez de la empresa está asegurada, pero en el momento que alguno de nuestro deudores no nos pagase a tiempo nuestros activos líquidos serian inferiores a las deudas a corto plazo y por consiguiente estaríamos en la situación en que el pasivo corriente sería mayor que el activo corriente, por lo que, es importante tomar en consideración cada uno de estos criterios.